De mí para ti

 

Hola tú:

A este punto las cosas no se van a dar, y aunque duela, lo acepto; no hay otra forma de continuar con la vida.

No intentaré hacerte cambiar de opinión. Te quiero tanto que sé que esto es lo mejor. Aunque no podamos continuar con nuestra amistad, es lo que más atesoro, y recordaré este tiempo que vivimos juntos como algo hermoso. Aprendí muchas cosas a tu lado, cosas que pensé que no eran posibles.

Aún conservo todas tus notas, guardadas no solo en una cajita, sino también en mi corazón. En mi galería están plasmados nuestros recuerdos, aventuras y hermosos momentos que vivimos. Atesoro cada instante que pasamos juntos. Esa chispa que trajiste a mi vida se ha vuelto eterna.

Mis letras llevan tu nombre, y vives en cada página que lleva mi tinta. Contigo aprendí a dejarme llevar, a vivir y disfrutar el momento. Todo lo recuerdo con añoranza. Sentí la libertad, no solo física, sino también emocional, espiritual y, sobre todo, mental. Podía escucharte hablar y hablar por horas; me encantaba.

Aún siento la dulzura de tu alma y cómo cada vez que hablábamos llenaba mi vacío. Se siente como cataratas de algo placentero, esa alegría inexplicable que me surgía cuando conversábamos. Espero que para ti haya sido lo mismo. Gracias a ti empezó todo esto: el perseguir mi sueño, el ser yo de verdad. Te admiro tanto, y lo siento si nunca te lo dije, porque creo que no te lo dije.

Justo en este momento, mientras escucho a Lana Del Rey de fondo, lo único que quiero es estar en tus brazos y sentir la calidez y seguridad que me transmites, ese momento donde el mundo se detiene y solo existimos tú y yo.

Ahora solo me queda estar detrás de la pantalla viéndote, admirándote, queriéndote.

Sé que nunca leerás esto, pero decirlo al ciberespacio me ayuda a pasar la página. Te deseo lo mejor, porque sé que lo mereces.

Con amor,
Yo

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Random pero perfecto

¿Madurez o evolución? ¿O es lo mismo?

De compartir habitación a dormir sola: un desafío inesperado